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El Atlético, en semifinales de Copa

Un correcto Atlético se cuela en la semifinal copera sin grandes alardes, el Celta defraudó en comparación con el equipo visto hace 7 días, tendrán que enjuagar sus penas en la realidad liguera de la Segunda División.

En la previa nadie sabía cómo saldría el Atlético de Madrid, ni ellos mismos (los futbolistas). Con esa dificultad afrontan los rivales los partidos, con la que entraña un equipo travestido de inocentes colegiales día sí día no, si te cae ese equipo en gracia muy malo has de ser para salir derrotado, si te toca el Atlético serio, el corajudo como el día del Recre o simplemente el funcionarial como el de hoy, las opciones bajan enteros.

Tenía pocas esperanzas en el partido de hoy, salvo la reacción post-Recre que duró 10 días, al equipo se le habían vuelto a ver las vergüenzas tanto en Copa como en Liga, mala señal para afrontar el partido más importante del año. Sí, lo han oído bien. El de hoy era el partido clave por varios motivos, porque supone el acceso a un título asequible, porque de paso supone una vía rápida hacia Europa y porque la Liga pinta en bastos, para qué seguir engañando a la cabeza.

El partido comenzó con los mismos protagonistas de la ida por parte celeste, en el lado rojiblanco sólo entró Assunçao por el inefable Raúl García, que tendrá que ir amoldando su trasero al banquillo. El equipo notó el cambio, con el navarro en el Calderón se partió el equipo por esa zona, los celestes se apropiaron de la parte ancha e incluso el irregular Trashorras montó su tienda de campaña allí. En Vigo no, el brasileño cogió la tiza para marcar la raya avisando a los rivales que de ahí no se pasaba, a la vez Tiago creció, se vio liberado de equilibrar defensivamente al equipo y a partir de ahí empezó a trenzar jugadas con mayor o menor acierto. Será importante en este equipo, le falta mejorar su forma física que le hace tan lento en la transición, pues decían en la SER que él es así… ni mucho menos, dispone de mejor condición, viene de calentar en la banda observando cómo Sissoko juega y él no, difícil coger ritmo competitivo así.

Por lo demás, el partido era un tostón increíble. Me recordaba al Getafe-Atlético del domingo, unos locales que intentaban tener el balón y unos visitantes que esperaban tener su ocasión pasando pocos apuros. Iago Aspas, un incordio en la ida, vio la amarilla por una absurda patada a López tras haber señalado el colegiado falta sobre el propio jugador… una forma de comenzar a desquiciarse.

Si dije que el partido se parecía al del Coliseo Alfonso Pérez, era verdad, afortunadamente para nuestra suerte, se rompió ese maleficio decantándose la balanza hacia nuestro lado en una jugada que bien la podría haber firmado Perea. Noguerol, central gallego, ve cómo se le escapa el control del esférico con el infortunio de que Forlán pasaba por allí para recoger el regalo, correr hacia la portería y ajustarla junto al palo. 0-1, la eliminatoria cogía colorcillo rojiblanco.

Por supuesto, antes de oír ventajistas, no recularé ni un ápice con Diego Forlán. Cuando está bien se dice, cuando está mal también, y en partidos anteriores directamente ni apareció por el campo, repercutiendo en el equipo. Hoy estuvo bien.

De paso quería dejar constancia que el uruguayo se abrazó a Quique, al banquillo por completo y todos fueron una piña. Lo digo por los juntaletras del AS, que luego pronto sacan su asquerosa lengua antes de partidos importantes a decir “se llevan mal con el técnico”, “hay mal rollo entre ellos”, bla bla bla… ¡y una mierda! Dedicado a Manolete, Picu, Matallanas y a ti también, Iñako. Cada día vendéis peor las miserias.

Desde ese momento y hasta la conclusión de la primera parte, el Atlético mostró su cara más seria de la temporada. Aplicado en defensa, sin concesiones, dándola enseguida al compañero desmarcado… vamos, lo normal en un equipo que ha jugado dos ediciones consecutivas de Champions, no han descubierto la pólvora. Mientras, el Celta entraba en un bucle que no le convenía un tanto acelerados, queriendo llegar antes de la cuenta a posiciones de remate.

En el comienzo del segundo acto asistimos a unos minutos de juego combinativo entre laterales que se descuelgan en ataque, un mediocentro que apuesta por jugar y un par de interiores con calidad como Simao y Reyes, el segundo destacado, el primero sin velocidad.

Con esos mimbres, las ocasiones debían ir cayendo poco a poco, a los tres minutos una apertura de Ujfalusi deja al Kun solo frente a Yoel (el portero celeste) que lamentablemente quedó anulada por fuera de juego, justito, pero “orsay”.

También se vieron un par de jugadas en las que las combinaciones no sirvieron cara al marco, pero sí para mantener el tempo del partido. Manejo de equipo grande, justo lo que nos hace falta desde hace muuuucho tiempo.

Sin embargo, la alegría dura poco en casa del pobre, Tiago había visto la amarilla en la primera parte en una falta que aun me pregunto (por protestar, quiero entender), de tal forma que en un lance casi se juega la segunda. Quique, ya escarmentado, decidió meter casta en forma de Raúl García al campo, jojo. Bueno, he de decir que estuvo bien para sus costumbres.

A partir de ese instante, el Celta empezó a crecer en pos de una igualada que les llevase a la prórroga. Joselu había entrado por Aspas al descanso, el sustituto dio problemillas en la zaga que fueron resueltos con precisión por un, hoy segurísimo, Perea y un baluarte digno de elogio, Domínguez.

Hubo una jugada de polémica que bien pudo marcar el partido y, por ende, la eliminatoria. En una falta del colombiano a Joselu, ve la amarilla el primero. Pérez Lasa anota la amarilla, momento que aprovecha Trashorras (qué mal me cae este tipejo) para marcar gol mientras De Gea colocaba la barrera. Gol anulado por adelantarse, amarilla por protestar y cara de idiota, que en su caso va de serie.

Después un centro impactó en el larguero poniéndonos los … de corbata. El Kun hizo una jugada de videoconsola marchándose de dos defensas en una baldosa, Simao perdonó un gol claro al disparar al muñeco (se llevó el peluche) y terminamos viendo cómo el ‘10’ se marchaba del campo dejando paso a Juradito. Mal, me pareció mal.

El Celta iba creciendo, casi le parte Michu las costillas a Perea en un encontronazo perfectamente evitable por parte del asturiano, que ya le vale, para una vez que no arma el taco ‘calamity’ Perea le quieren sacar del partido. Forlán dejaba su sitio a Ibra, justo antes había desaprovechado una ocasión clarísima que cruza en exceso. Mal asunto otra vez, ¿y si marca el Celta? Jugaríamos una prórroga sin nuestros dos delanteros titulares, sin el mediocentro creador y… reventados anímicamente, porque eso hubiese supuesto un gol en contra.

No era el día, la retaguardia concedió una tregua aupándonos a unas semifinales que pueden ser la lanzadera hacia la final. 180 minutos para una final, ¿qué Atlético veremos?

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Oda a la inoperancia

Otra vez, el Atléti nos premió con un partido horrible, soso y ofensivo para el buen gusto. El Getafe logró la victoria por la mínima con un gol de Manu del Moral a centro de Pedro León.

Los partidos se empiezan a ganar o a perder, según se mire, desde antes del pitido inicial, lamentablemente los de Quique han cogido gusto a lo segundo con una actitud difícil de disculpar. La alineación adelantada a las 18 horas nos transportaba a un mundo lleno de incógnitas salpicado con alguna certeza más que palpable.

Entre las incógnitas sobresalía la titularidad de De Gea. Ni me considero un defensor del muchacho ni un detractor, sí se intuye un gran futuro en sus guantes que desde luego no pasa por echarle a la plaza con el morlaco de 600kg delante. Llevaría su progresión poco a poco, con bastante tiento. Digo todo esto porque presumiblemente el entrenador se ha cargado a Asenjo, otro chaval de 20 años, que ahora mismo debe estar pensando qué piensa el técnico de él. Lo peor sería una desafortunada actuación de David que diese paso a la vuelta de Sergio, no lo sé, ni soy psicólogo ni a decir verdad lo intento, pero esta decisión puede traer cola.

Otra sorpresa (mala de solemnidad) fue la inclusión de Valera en el once titular en detrimento del checo Thomas Ujfalusi, jugador que día a día crecía en la posición de lateral convirtiéndose en imprescindible.

Y para terminar con las sorpresas dos rapiditas. El equipo saldría con rombo en vez de un trivote como se anunciaba en la previa del partido, bombazo. De paso Simao repetiría de titular pese a haberse ganado un ‘banquillazo’ antológico, y el ‘cojo’ Forlán saldría en punta junto al Kun.

Entre las certezas…

1-. Valera-Perea juntos significan peligro de muerte cada poco tiempo.
2-. Forlán lesionado la semana pasada había ¿jugado? el jueves y repetía hoy, si rendía poco con el tobillo sano, la tarde prometía una imagen grotesca del uruguayo.
3-. Salir con un rombo en el que Jurado sea la punta y (este) Simao parta como interior pinta exactamente igual que cuando quitas el tapón de la bañera.

Terminada esta pequeña introducción, el partido fue mucho peor. Entre volver a ver el partido y una patada en la entrepierna, prefiero lo segundo porque DUELE MENOS. Así de triste, de claro y de doloroso.


El Getafe salió a jugar en los primeros minutos, quería el partido y eso se tradujo en un intercambio de golpes que no era plástico, pero al menos tenía su entretenimiento. En esos minutos el Atlético dispuso de un disparo de Jurado desde la frontal del área, un par de centros desde banda izquierda y poco más, porque los fueras de juego no cuentan.

Sobrepasado el minuto 25 todo tendió a la nada absoluta, un equipo sin timón, ni marineros, ni tan siquiera capitán, en el barco sólo se distinguían grumetes. Entre ese grupo veíamos a un notable David De Gea inspirado en la portería, lo que tiraban los getafenses lo atajaba con solvencia o despejaba para evitar problemas, al menos se salvó de la quema.

Antes del descanso, Pedro León, un dolor de muelas para Antonio López durante toda la primera parte, metía un centro al segundo palo, donde aparecía Manu libre de marca para empujar el primer, y a la postre decisivo, gol. Horrible Valera, más preocupado de permanecer pegadito a Perea que de mantenerse junto a su par o al menos estorbar algo, mientras viajaba el balón por el aire se sabía que nada impediría al azulón empujarlo a la red.

Entre tanto, Forlán justificaba las dudas sobre su estado físico con un partido espantoso, cojeando, evitando cualquier contacto del rival con su tobillo y jodiendo un par de contras. Mal por él por pedir jugar y mal por Quique al consentirle hacer lo que le salga de las narices.

La segunda parte comenzó como terminó la primera, con unos tipos vestidos de rojiblanco pasando del tema cosa mala. El entrenador improvisó una solución (qué dañino eso de improvisar por norma) que diese una mayor consistencia al centro del campo y, por ende, ganase presencia en dicha zona. La solución de marras pasó por retirar a Jurado, casi inédito, por un esperado Tiago.

En este punto tengo que hacer un alto. El 4-2-4 de la época aguirreana, continuado por Abel nos ha hecho mucho daño, el equipo se partía sin solución generando un agujero negro en el centro capaz de tragarse a cualquiera. La solución del rombo con Jurado en punta volvía a fracasar por tratarse de una versión acusada de ese planteamiento suicida, en el fondo se trata de un 5-5 en el que Assunçao juega de stopper y los otros cinco de arriba se desentienden de las labores defensivas.

Así se hace imposible mantener un poco de coherencia en el juego, el mismo Assunçao se ve obligado a cometer faltas torpes, el balón no llega a los atacantes y el equipo sufre una embolia mortal. De tal forma, con Forlán en horas bajas, lo aconsejable hubiese sido sacar al uruguayo del campo para introducir al portugués, ese 4-2-3-1 ó 4-3-3 dependiendo de cómo coloques a Reyes y Simao, hubiese equilibrado (en parte) ese galimatías de Atlético visto en la primera parte.

Como se optó por el 4-2-4 con un Assunçao con amarilla, continuamos igual. Para ser exactos el partido duró lo que tardó el brasileño en torpemente llevarse por medio a Casquero (jugador que tuvo que ser expulsado en la primera parte, pero esa es otra historia) y ver la segunda amarilla. Con 10 hombres, 9 si descontamos a Forlán, 8 si hacemos lo propio y Valera-Perea cuentan como otro menos, es decir, con 7 hombrecillos se ve imposible cualquier tipo ya no de remontada, sino de empatar un partido.

Para colmo de males, Quique optó por sacar a RG como stopper retirando a Reyes del campo, pasamos a jugar con 6 jugadores. Misión imposible, tanto que todo fue una oda a la inoperancia, a la incapacidad manifiesta, al morir por obligación. Tanto que hasta el Kun pareció vulgar, Tiago mereció ser expulsado al exponerse al “puesto caliente” del once y así, todo lo demás fue anecdótico. Qué pena de Atléti.

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El peor partido en años y van..

Si el bochorno de Huelva fue para recordar durante años, este lo considero aún peor por tratarse de un partido en casa. El equipo que dice ser el Atlético de Madrid salió al campo a pasearse indecentemente, de tal forma que al minuto 1 ya había cometido un penalti (no pitado) sobre los celestes y al minuto 3 iban por debajo en el marcador.

Lo que no puede ser, no puede ser. Si sales al campo pensando en otras cosas te encuentras con un gol en contra, eso repetido 25 veces en un año llega a desesperar a la parroquia, lo siento mucho pero si necesitan tragarse 4 horas diarias de cómo salir de la presión, cómo evitar complicaciones y sobre todo, cómo atacar la pelota, que lo hagan. Si tienen que castigarles como chiquillos, que lo hagan, pero que esos hijos de puta no se rían más de nosotros, coño.

Para colmo volvimos a ver la entrañable historia de la mascota que llegó a futbolista. Indecente Mariano, entraban por su banda sin él ni por la zona, se iba al centro, llegaba tarde cometiendo faltas, despejes malos… para matarlo, siento ser así de tajante, pero estoy hasta los cojones de ser políticamente correcto con esta panda de impresentables.

Pero hablando de impresentables, Perea. El colombiano no sé qué hace para jugar en el atléti, saca mal la jugada, pierde en el cuerpeo con el delantero, despeja al sitio equivocado y provoca taquicardias en la grada. Quique nos tortura poniéndole una y otra vez, extendiendo el cáncer a toda la defensa.

RG otro que tal baila, hace un penalti, pega pelotazos sin ton ni son… y defiende fatal. Es un tarugo de mucho cuidado con la complicidad de parte de la grada, que le sigue considerando importantísimo en este equipo. Tanto que si mañana me dicen que le han secuestrado, igual hasta bajamos a Segunda. Sin su aporte este equipo no existiría.

Del resto no me apetece hablar, en realidad ya he escrito más de lo que merecen.

El Celta de Vigo bailó a los rojiblancos durante 80 minutos largos, parecía un partido de entrenamiento en el que los celestes atacaban y los rojiblancos se defendían como gato panza arriba. De Gea evitó una goleada visitante. Los locales dispararon 4 veces en todo el partido.

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Quién lo hubiese imaginado…

Este jueves vuelve la Copa al Calderón, quién lo hubiese imaginado tras el esperpento del Colombino. El rival pertenece a la misma categoría que el Recreativo, la Segunda, y si profundizamos en sus números nos daremos cuentas que son (casi) idénticos.

El Real Club Celta de Vigo tras 12 años en Primera División salpicados con ratos de buen fútbol, dos finales coperas e incluso una participación en Champions, se despedía de la Primera División en la 04/05 con una crisis de resultados impropia de un club con semejante plantilla (esa misma temporada habían llegado a la segunda fase de grupos de la Champions. Duraría poco su periplo en la categoría de plata del fútbol español, a los 9 meses volvía a ascender.

Todo volvía a la normalidad. Habían cambiado los nombres, se mantenían los cimientos, de hecho en su ‘reentré’ conseguían clasificarse para UEFA como si ahí no hubiese pasado NADA. Otra vez Europa fue su tumba, al no saber repartir esfuerzos fueron apagando sus opciones en la competición doméstica descendiendo en 2007.

Desde entonces el club milita en Segunda sumido en una absoluta crisis de identidad que sólo los más fuertes logran superar. Le pasó al Sporting, purgando sus penas durante 10 largas campañas, ahora les toca a los celestes seguir su ejemplo. En las dos campañas han logrado salvarse del descenso sobre la bocina, penalidades impropias de un club con 15 millones de euros de presupuesto, uno de los mayores de la categoría. Hoy transita 16º, con 23 puntos (los mismos que el Recre), una diferencia de goles de -4 (como el Recre) y a 3 puntos de irse al verdadero HOYO para un club de esa entidad, la Segunda División B.

Por supuesto, no hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta que la Copa interesa más bien poco en Vigo. Angustiado por la situación liguera vendrá a Madrid a disfrutar (lo que se pueda) con los dos ojos puestos en Huesca, su próximo desplazamiento y de paso, rival directo -los oscenses están empatados a puntos con ellos-.

Una vez repasada la situación actual del rival, pasemos al partido en cuestión. Los chicos de Eusebio Sacristán vendrán a mantener el 0 en su marcador, a partir de ahí sueñan con repetir la hazaña de Vila-real. Trashorras, un canterano del Barça desechado en su momento por los catalanes acabó en el Castilla… ahora es el claro representante del canterano de equipo grande que no vale para grandes empresas, pero que en “el barro” se defiende como nadie. Cabeza de ratón.

El Atléti, parecía que nunca iba a aparecer en la previa, se presenta con lo puesto. Entre lo espartano de la plantilla y las bajas acumuladas, cualquier día se viste Quique de corto. Tanto Reyes como Forlán causan baja por lesión, Assunçao cumplirá un partido de sanción por su estupidez del otro día y, esperemos, las bajas terminan ahí.

De Gea volverá a defender la meta rojiblanca, Ibra contará con otra oportunidad más e igual hasta se cuela Borja en la convocatoria tras la baja del uruguayo… saldremos de dudas mañana.

De igual forma, no sería descabellado probar con Valera de lateral, pasando a Ujfalusi junto a Perea en el eje de la zaga. Sensible baja la de Domínguez en Getafe.

La afición poblará las gradas del Calderón con la ilusión de volver a ver un equipo entregado, un grupo que podrá jugar mejor o peor, pero que se deja la piel en cada balón. Quién lo hubiese imaginado…

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Cuestión de pegada

Partido aburrido en el Calderón, salvado únicamente por la emoción del marcador en determinadas fases. Para el aficionado imparcial, que no existe en este país salvo el que aborrece el fútbol, fue un tostón con goles. El Atlético sacó a relucir la pegada para solucionar la papeleta cuando las cosas se complicaron con el empate a uno, el Sporting bailó a su rival jugando a DOMICILIO.

Eso último hay que valorarlo como se merece, hablamos de un equipo que hace dos años jugaba en Segunda División, que el año pasado se salvó “in extremis” a costa del Betis. Pero para desgracia de los gijoneses en este deporte se gana por marcar goles, no por dominar partidos, lo segundo suele llevar aparejado goles… no en este caso. A pesar de los pesares valiente en su apuesta Preciado, el cántabro pertenece al grupo de entrenadores que optarían a los premios del fútbol modesto (si estos existiesen, claro). ¡Cuánto entrenador mezquino se hace de oro en esto del fútbol! No quiero nombrar a nadie, todos le tenemos en la cabeza.

El Atlético se agarró a su inercia positiva en los primeros compases, querían jugar entrando como cuchillos por las bandas y a la espalda de la zaga asturiana, una mezcla de los partidos de Valladolid y Recre. Forlán dispuso de una ocasión clarísima, al meterle el Kun un balón al desmarque, se iba solo… y de repente fuera de juego, inexistente, el uru por si acaso ya había metido gol en una vaselina desde 30 metros. Mal empezábamos.

El Sporting avisaba con Carmelo metiendo miedo entre líneas, la defensa atlética causa risa en los rivales, aprovechando cualquier resquicio que dejen, pese a que tampoco estaban demostrando fisuras, sólo Perea desentonaba con el balón en los pies.

En esas apareció una combinación fugaz, como le gusta al Atlético, de esas de balón al Kun (de espaldas) que arrastra a los dos centrales hacia él, toca lo justo para la carrera de Forlán que encarando a Juan Pablo cruza con suavidad. Gol de Forlán que poco a poco recupera el olfato, nunca se le reprochó que fallara y sí que no corriese buscando jugadas.

A partir de ese momento el partido pareció controlado por los locales por ilógico que parezca, el balón no era suyo, y sin embargo el Sporting había dejado de acercarse con verdadero peligro, todo lo contrario que el Atléti. Sin tener el balón cada vez que aparecía Reyes, Forlán o Kun se barruntaba peligro. Hasta que llegó el falló de cada día, unas veces un central, otras un lateral, de vez en cuando un medio… esta vez le tocó a Asenjo arrollar a un delantero gijonés cuando la jugada carecía de peligro. El penalti fue transformado por Diego Castro, engañando al palentino por completo.

Decían en la radio que siendo De Gea y Asenjo porteros jóvenes hay que apostar por uno y darle confianza, no vale eso de ahora te quito y ahora te pongo. Que “el primer” Casillas también alternaba buenas actuaciones con cantes monumentales, tal era la situación que Bizarri le quitaba la titularidad aquel año que Bodo Illgner ya no estaba para alegrías. La verdad que suena tentador colocar al canterano, pero corres serio peligro si luego le quitas también al fallo, que decida Quique por uno de los dos y sea hasta las últimas consecuencias, al final de temporada juzgaremos.

Tras ese varapalo el Atlético desapareció del terreno de juego, ni tan siquiera amenazaba con alguna galopada de sus atacantes, los asturianos empezaban a imponer el toque-toque para despejar dudas sobre si iban a aguantar el empuje local. El colegiado decretó el final del primer tiempo, quedaban 45 minutos para levantarse.

Sin embargo la segunda parte empezó tal y como terminó la primera, con un Sporting bastante serio en la posesión de balón. Llegados a este punto, y bajo la premisa de que al Atléti le viene bien jugar al contragolpe tengo que disentir con algunos comentaristas radiofónicos.

Es cierto que a este equipo le resulta un trauma manejar el balón en el centro del campo, no sabe atacar en estático porque no dispone de los futbolistas necesarios. Ni Raúl García aprenderá a repartir juego, ni Assunçao tampoco, quizá Tiago (dejó buenas sensaciones), y Jurado hace que el equipo se parta en dos al no defender. Hasta ahí de acuerdo. Lo que no compro es que el Sporting tenga que tocar-tocar y cuando la pierda “tocar a rebato” mientras ven cómo los rojiblancos salían como flechas. No. El Atleti sí puede presionar en el centro para dificultar la circulación de forma que les cueste un mundo llegar al área combinando, si llegan metiendo el pelotazo pues qué le vas a hacer, a partir de esa presión surgirían las pérdidas y los robos que alimentan el contraataque, y ése debería ser el objetivo de Quique. Una vez que tienes un once y más o menos están asentados en el campo, canalizar sus esfuerzos en la presión-salida rápida.

Dejando de lado estas historias, el gol llegó a la salida de un corner rival, la pelota se quedó levitando sobre el área más tiempo del que aconsejan los médicos, Reyes que pasaba por allí abrió a banda, donde un atento Forlán devolvía al centro para que el utrerano enviase un balón a la carrera de Ujfalusi por la otra banda, éste ganaba línea de fondo para meter un centro pasado que el uruguayo (había acompañado la jugada desde el otro costado, se aplaude) dejaba muerto en corazón del área pequeña para que Assunçao empujara a gol. Los visitantes protestaron porque consideraban que el balón había salido en el centro de Ufa, pero nada de nada. El brasileño marcaba su primer gol como rojiblanco.

Si el empate dejó KO al Atlético, este gol le daba la confianza perdida e incluso echaba un poco de tierra sobre las esperanzas de los de Preciado. Asenjo se lució en un balón que sin aparente peligro se envenenó, parecido al gol de Nayim en la final de la Recopa. Salió Jurado por Simao y Forlán, con el tobillo jodido, se marchó dejando paso a Ibra. El chaval terminaría siendo protagonista.

A los pocos minutos de salir, un pase al desmarque del Kun lo resuelve con un disparo cuyo rebote cae en los pies de Ibra, éste acierta a meter el gol. Se volvió por unos momentos loco, sentimiento comprensible si tu gol sirve para certificar una victoria ante tu público.

El partido parecía finiquitado, un equipo que gana 3-1 en su casa a falta de 20 minutos nunca debe pasar apuros. Nosotros faltamos a esa máxima, el partido entró en una fase de sesteo salpicado con alguna ocasión a balón parado (Sporting) o del Kun por velocidad entre la defensa, nadie acertaba. ¿Nadie? Un balón hacia el área es despejado torrrrpemente por Perea hacia el centro, durante 2 segundos se queda parado en la semiluna del área para que Morán en carrera la golpee rasa al fondo de la red. En este gol culpo al colombiano, Asenjo pese a recibir alguna crítica se encuentra a un tipo que viene en carrera a golpear un balón frontal, lamentable.

Dijo el Kun hace unos días que el Atlético era un equipo rarísimo, que se pasaban los partidos sacando de centro uno u otro, qué razón tienes, Sergio, qué razón tienes. Justo el argentino agarró el esférico según sacaron de centro para marcarse un eslalon maravilloso que no culminó en gol porque cuando estaba frente al portero le faltó el oxígeno necesario para pensar. Lástima. En cierta manera me recordó a aquel Atlético-Betis en el que nos empataron los andaluces a 1 y Torres según sacó de centro se encaminó al área rival volviendo a poner por delante al Glorioso.

De ahí al final poco que contar, nervios por lo que representa ‘este’ Atleti en los minutos finales, no por un verdadero empuje rival que atenazara nuestros corazones. El Atlético se coloca 11º, con 23 puntos en zona de nadie. Los puestos UEFA a 7 puntos y el descenso a otros 7, los próximos partidos frente a Getafe, Málaga y Racing dirimirán qué liga jugamos.

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El Teatro de las Emociones

Partido vibrante, loco, excepcional para el espectáculo, malísimo para los que sufran de corazón. El Atlético remontó una eliminatoria “tirada a la basura” 8 días atrás, y lo hizo gracias a lo que muchos reclamábamos… coraje y corazón, que dice el himno. Sólo necesitaban eso porque la calidad permanece en quien un día la tuvo, el Kun, Reyes, Simao, Forlán, e incluso Jurado son tipos con aptitudes en esto del fútbol. Nadie les va a descubrir ahora.

El ‘quid’ del partido consistía en marcar 3 goles sin recibir, a partir de ahí ingeniárselas para marcar otro aunque fuese en la prórroga. Sabéis de sobra que antes del partido no confiaba en la remontada, veía a un equipo timorato desde hace semanas que con toda probabilidad saldría enchufado al partido, pero del otro lado esperaba lo que pasó durante grandes fases del partido. El Recre vino a Madrid a lo que debía, defender juntos, perder tiempo en cada acción que se prestase a ello e intentar aprovechar una contra para matar la eliminatoria.

El Atlético comenzó fuerte, dominaba el esférico hasta tal punto que a los 20 minutos la tele nos mostraba un 75% de posesión local, hecho insólito en la historia reciente de este bendito club, el equipo pretendía percutir por bandas con unos delanteros móviles que caían a los costados para provocar 2 contra 1 en ayuda a Reyes/Simao, jugadores que hoy también salieron a morir al campo, lo que se espera siempre de alguien enfundado en la colchonera. Es como el valor en el ejército, se presupone.

Mientras tanto, un par de escaramuzas visitantes obligaban a De Gea a lucirse un poco, en el minuto 11 la parada tuvo mérito porque el disparo de Fornaroli llevaba mala baba.

Hasta que llegó el minuto 21, un zaguero onubense tira el fuera de juego solo, de forma que Forlán queda habilitado por los centrales, éste aprovecha la ocasión para ganar línea de fondo y meter un centro-chut paralelo, tras rebotar en un jugador queda muerta en el aire para que Simao empuje al fondo de las mayas.

El Recre quedó tocado, para muestra un botón, minuto y medio más tarde Forlán vuelve a ganar la carrera a su par, esta vez por el costado izquierdo del ataque. Ve al Kun solito, centro al área y el ‘10’ empuja suavemente para marcar el segundo. La remontada se mascaba en el ambiente.

A todo esto, el impresentable del árbitro consentía que el portero del Recre, Bernardo, perdiese todo el tiempo del mundo en cada saque de portería. Nótese que reprendo al colegiado, el guardameta puede y debe hacerlo… pero había que haberlo parado la cuarta vez. Fue demasiado cantoso.

El partido discurría en una sola dirección, el tercer gol parecía cuestión de tiempo. Los visitantes sabían que quedaba mucho tiempo (70 minutos) como para parapetarse atrás y salir vivos del trance, no obstante decidieron permanecer en su campo defendiendo, como si los goles hubiesen sido un oasis dentro de un trabajo defensivo excelente… mal asunto para ellos. El Atléti seguía generando ocasiones a poco que se acercaba al área, un inspiradísimo Agüero causaba pavor en los rivales y Reyes convertido en prestidigitador regalaba centros, taconazos con sentido… todo parecía una película, pero de esas de verdad, no el cine casposo y rancio del productor de cine metido a presidente de club de fútbol.

Como dije antes, el gol debía llegar como consecuencia del empuje y así sucedió. En un corner botado por Simao se aprecia una melé en el área de la que resulta el balón dentro de la portería tras tocar en el larguero. Podría haberla peinado cualquiera, incluso un defensa, pero no, fue Ujfalusi el que conectó con el cuero. La eliminatoria igualada, unos hacia arriba y otros hacia abajo, la lógica apostaría porque el Atlético pasase fácil.

Sin embargo los últimos minutos del primer acto nos dejaron a un Recre buscando la portería atlética con empeño, no estaban muertos. De Gea hizo un mal despeje y el pánico sobrevoló la ribera del Manzanares. Tranquilos “tós”. De esa forma llegamos al descanso.

A la salida el fútbol demostró una vez más como carece de toda lógica y más aún cuando el Atlético de Madrid anda en el meollo del asunto. A los 5 segundos empezaría la comedia de enredo protagonizada por Perea, que contó hoy con un cameo estelar de Paulo Assunçao. Lo dicho, a los 5 segundos el colombiano controla mal el balón, el delantero rival roba y se planta delante del portero… menos mal que se puso nervioso o yo que sé tirando al “muñeco”. Menuda la que nos esperaba.

Justo a continuación, Agüero marcaba un gol tras un mal blocaje de Bernardo a tiro de Forlán. Difícil pronunciarse cuando la única repetición se ve en primer plano y con cámara frontal, pero debió se justito, ummm.

Minutos después vimos la ocasión más clara y a la vez absurdamente errada de la noche. Un pase de Jurado se estrella en un defensa quedando franca para un Forlán que escorado iba en un 2 para ninguno con Agüero. Inexplicablemente, en vez de ceder para que el argentino empujase a la red el cuarto, decide picar el balón estrellándose en el larguero. ¡La madre que lo parió! (exactamente dije eso)

No había tiempo para lamentaciones, el partido giraba y giraba de tal forma que un medio recreativista soltaba un chut brillante que De Gea se encargó de despejar con una buena palomita. Todos querían morir con las botas puestas.

En esas llegamos al gol esperpéntico de la noche, internada (no recuerdo quien) por la banda izquierda con pase de la muerte que no ataja el portero, el balón se pasea sin que Forlán o Simao acierten a empujar, éste último recula para poner el balón al centro donde el Kun chuta con la fortuna de que el balón -que iba fuera- rebota en Troest y termina dentro con suspense. El gol, pese a las protestas onubenses nunca puede ser anulado por fuera de juego de Forlán ya que dos jugadores blanquiazules están dentro de la portería rompiendo toda posición ilegal. Recuerdo que un jugador que se sale del campo por el fondo no deja de “existir”, computa para el fuera de juego como todo hijo de vecino.

Con la eliminatoria remontada, con el único medio con tarjeta amarilla y sobre todo con un Perea que carrera que ganaba servía para luego regalarla al contrario… aconsejaba fortalecer el centro del campo con Camacho o RG, el que fuera.

Dicho y hecho, imprecisiones provocan que el balón llegue a Assunçao en el área, le rodean dos contrarios. Reconozco que debe ser duro compartir vestuario con Perea, dicen que todo se pega menos la hermosura, Paulo decidió emular al colombiano marcándose un regate con resbalón digno de cárcel… el delantero hizo su trabajo, meter gol.

Sin perder mucho tiempo se cumplió la ley de Murphy, al minuto robo del Recre en el centro del campo y el medio se autoexpulsa con un agarrón de patio de colegio. La eliminatoria se ponía tan negra como el sobaco de un grillo, la ciclotimia se apoderaba del graderío… (en ese momento hubiese mandado a la Antártida a Assunçao junto a Perea, a estudiar el apareamiento de los pingüinos)

Quique reaccionaba sacando rápidamente a RG por Jurado, el equipo quedaba partido completamente. De perdidos al río debió de pensar el técnico, decidiendo meter a Ibra (tercer delantero) por un SIEMPRE desacertado Perea, la grada le despidió entre pitos… y que dé gracias que no tenían piedras.

El cambio surtió efecto al instante, sin tocar el balón Ibra falta al Kun. Simao la coge, parecía que si llegaba el gol tendría que ser así, a balón parado. Mirada concentrada, ¡y gol por toda la escuadra! No me lo podía creer, volvíamos a meternos de lleno.

Para terminar el partido Quique volvió a mover banquillo, justo lo que debió hacer con el cuarto, introduciendo a Valera (por aquello de cerrar con cuatro tíos) por Agüero, fundidísimo, acalambrado y todo lo que quieran, pero genial aun cojo.

Así murió el partido, entre embestidas visitantes y despejes locales buscando un pitido final que nunca llegaba, hasta que por fin lo hizo. Estábamos en Cuartos de la Copa del Rey, quién lo diría hace 8 días.

Llaman a ‘Old Trafford’, estadio del Manchester Utd., el Teatro de los Sueños. Nunca me había parado a pensar por qué sería ni en realidad lo sé, para qué mentir. El caso que después de todo lo vivido en el feudo colchonero bien se podría hacer una adaptación del mítico escenario inglés llamando al Calderón ‘Teatro de las Emociones’. Ésas unos días nos sumen en la miseria, melancolía y mala hostia (hablando en plata), pero otras como hoy nos trasladan a un mundo caótico y genial a partes iguales. Gran parte de culpa la tienen jugadores como Sergio Agüero, sin tipos como él, esa magia desaparecerá de nuestro campo.

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Mercado invernal atlético

Tras la calamitosa, esperpéntica, cómica, … planificación de nuestro querido director deportivo Jesús García Pitarch en verano que acabó con la salida de Heitinga después del “bocinazo” final ya se intuía las penurias a las que se vería sometido el técnico (primero Abel, ahora Quique), pues si cuentas con 23 tipos de los cuales 3 son porteros y de los 20 restantes 8 son nocivos para la salud del equipo y, por ende, de la del aficionado rojiblanco… claro y meridiano, habría que fichar en Enero.

Sin embargo los rojiblancos esperábamos llegar mejor a estas fechas, sabíamos (una gran parte) las limitaciones de un equipín cogido con pinzas que, vaya usted a saber cómo, al final terminó quedando cuarto en liga meses atrás. ¿Cómo se ha podido llegar a esta situación caótica? A la falta de calidad de unos cuantos integrantes ha habido que sumar la falta de actitud de otros tantos, en algunos casos combinando ambos factores. Los bochornos fueron llegando uno tras otro, pero ninguno como el del Colombino, que podría ser nombrado como el partido de la vergüenza perpetrado por una panda de sinvergüenzas, vagos y millonarios. Oigan, mañana no voy a ir a currar, bueno mejor, voy a ir a sentarme delante del jefe y sacaré un bocadillo para comérmelo a gustito mientras el resto trabaja. ¿Creen que me despedirán? Si fuera jugador atlético me reprocharían un poquitín mi actitud para horas más tarde salir el presidente reclamando algo de “cariño” para mí. ¡Cómo no hemos caído! ¡A estos chicos les faltaban palmaditas en la espalda y arrumacos!

Bueno, dejando de lado este episodio (aunque ni olvido ni perdono, eh) llegamos al fin de año con el traspaso de Sinama al Sporting de Lisboa por 7.5 millones de euros, aun sin saber qué vio en él el Pitarch portugués, lo celebramos. Además, Maxi Rodríguez ha hecho las maletas de forma definitiva camino de Liverpool… el acuerdo podría cerrarse en torno al millón y medio de euro, ¡albricias! Un tipo que se iba libre en Junio dejará algo de pasta en caja, aunque siempre cabe preguntarse si en Agosto de 2009 nos hubiesen ofrecido una cantidad superior.

Nos contaron que confiaban en la cantera, que ese era el futuro. Subieron a Ibra, un senegalés de 19 años parecido (por fijar un referente) a Kanouté y nos hemos quedado con las ganas de ver a Cedric un partido. También hemos comprobado cómo dándole partidos a un central como Domínguez que parecía no contar con los anteriores entrenadores, es el mejor de la zaga, y sin pagar intermediarios. Esperaremos con los brazos abiertos a Borja, del que hablan maravillas.

Pero ahora llegan los refuerzos externos. Decía hoy Cerezo que sólo vendrán Tiago y Salvio, el segundo cuestión de los famosos flecos. Están buscando un par de millones para pagar (casi) al contado a Lanús, he de decir que yo también he salido a buscar millones en vista de que “andan sueltos por ahí”, de momento sigo sin noticias de ellos.

El primero es un mediocentro contrastado, un tipo que ha jugado en los mejores equipos de Europa pero sólo en Lyon tuvo continuidad, para el que pregunte si es que el muchacho es malillo… no. Hasta a Deco le cuesta ser titular en el rocoso centro del campo del Chelsea, en la Juve nunca ha caído en gracia porque buscan otro tipo de jugador en Turín (tipo Sissoko) o yo qué sé. El caso que con este tipo se mejorará la salida de balón y fortalecerá el centro del campo junto a Assunçao, mucho mejor poner dos tipos capaces que uno que tenga que correr por él y por el otro. Aun así cierra el camino a Koke, al menos hasta Junio, cuando ya veremos si se queda o vuelve a Italia.

El segundo es un chaval que apunta maneras en Argentina, algo de reparos me causa al ver tanto argentino que vino con estrella y acabó estrellado antes con antes, pero cuenta con mi voto de confianza. Dicen que juega en banda derecha pero que podría ocupar cualquier posición del frente del ataque, ya sea mediapunta o un segundo delantero. En cualquier caso tapa la progresión de Keko, Cedric y, si me apuras, Pacheco.

Y llegamos al punto candente, ¡no vendrá ningún lateral! ¿Para qué? Si tenemos los puestos perfectamente cubiertos… (ironía off) Hasta el aficionado que no haya visto en 2 años al equipo sabe que uno de los talones de Aquiles se sitúa allí, tanto en una como en otra banda. En el derecho tenemos un lateral que cuando empezó en esto del fútbol era interior (Valera), otro que puede actuar allí (Ujfalusi) y otro que es un circo donde le pongas (Perea). En el izquierdo tenemos dos tipos venidos a menos (Perni y López) más la alternativa de urgencia (Domínguez), con Cabrera ni cuento porque a este chico le pusieron la cruz en el Teresa Herrera y a fe que se la empezó a ganar, habría que verle en los entrenamientos para opinar si vale o no. Eso es lo que habrá hasta Junio, incluido el palco, con dos delincuentes habituales metidos a pésimos gestores deportivos y condenados por la Audiencia Nacional en el ‘Caso Atlético’, esto último lo sabemos todos, pero conviene recordarlo.

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Actualidad rojiblanca

Hoy no tenía pensado escribir un post, pero esta tarde las noticias se han ido sucediendo de forma que el que a las 14h desconectase del mundo y volviese a informarse de la actualidad a las 21h (por ejemplo), vería que el panorama ha cambiado. Ha cambiado la decoración, la obra sigue siendo pésimo y eso no lo arregla ni DIOS ahora mismo.

Primero adelantaba el diario MARCA la salida de Maximiliano Rodríguez al Liverpool de Rafa Benítez. En teoría, el argentino se habría despedido de la plantilla ayer en el entrenamiento, su pase se cerraría en 1.5 millones de euros. A falta de confirmación, aunque tal y como “mea la perrita”, me lo creo. Recordemos que estamos hablando de Maxi –OVERRATED- Rodríguez, el mismo que se dedica a vagar por el campo cuando sale, incapaz de ofrecer desborde, juego combinativo, trabajo para sus compañeros o algo mínimamente potable, eso sí, de vez en cuando metía un gol y parecía ya la rehostia. El año pasado ya ni marcaba, éste le hizo 4 al Marbiella, jugón.

Después conocíamos la llegada de Tiago al aeropuerto de Barajas para pasar reconocimiento médico con el Atlético, ya se conocía el tema pero pasa como con Maxi ahora mismo. La confirmación ha llegado. El mediocentro no se parece a Rui Costa (tal y como apuntó Futre) ni harto de farlopa, se trata de un tipo con criterio en la salida de balón y buenos conceptos defensivos. Digamos que es un 6.5-7, al lado de los zanguangos rojiblancos puede acabar pareciendo Lothar Matthäus, sin coñas.

Por si esto pudiera parecer poco para un 7 de Enero, Quique decidió “castigar” a los jugadores corriendo por el bosque aledaño al Cerro del Espino. He de decir que no soy partidario del trabajo físico en el fútbol, pero qué coño, con las carreras que ahorraron ayer me parece cojonudo, es más después de correr debería haberles puesto el vídeo que sugiere ‘Aguilera’ de algún partido del Barça, Arsenal o alguno que juegue bien. En ningún caso ahorrarles la carrerita, se la ganaron con el vomitivo partido que se marcaron en Huelva.

Esto aun son rumores, declaraciones a unos, tontás a otros…. Pero Salvio pudiera tener un pie en el ¿¿proyecto?? rojiblanco que están armando en invierno, como los buenos equipos ¡con un par! En verano es que hacía calor y mejor pasarlo en la playa o en su defecto, la piscina.

Querría hacer un último análisis por jugadores:

Asenjo: Se está viendo superado por las circunstancias, ha llegado al club en el peor momento, la mierda que llevaba latente un par de temporadas ha estallado este año para tortura suya. En un buen equipo rendiría a su nivel, paciencia con él.

De Gea: Ídem que Asenjo, un poco más joven que el palentino. Salir de titular sería una putada para este chaval, en Huelva recibió 3 y todo apunta a que con él no se mejoraría. Él mismo debe agradecer a Sergio el parapeto, igual sale beneficiado si se termina “quemando por completo” el primero, ojalá que no.

Ufa: Horrenda su entrada ayer, sin cabeza. Está contagiado por la defensa, un tipo que sin destacar hacía su trabajo correctamente ha visto como poco a poco su rendimiento cae. Peligro.

Perea: Preferiría tener a un chaval de 14 años como central. Cada vez que la toca falla, si encima defiende en estrategia échate a temblar, su pareja de baile le odia durante el partido.

Pablo: Otro que tal baila, este no falla en la entrega, pero tiene tales lagunas que le llevan a cometer penaltys absurdos, dejando al equipo en calzones.

Juanito: Descendió con el Betis, ahora prueba suerte con el Atlético. Quizá en otro tiempo fuese un central bueno, hoy no.

Domínguez: Posiblemente el chaval sea correcto sin más, al lado de sus compañeros parece Beckenbauer (os acordáis de Tiago y Lothar, pues eso). Titular indiscutible hasta que el Sol se desintegre o vengan dos centrales con mejores prestaciones, es decir, lo del Sol.

Perní: De mascota lo está bordando. Sigue así.

A.López: Qué jugón. Capaz de desesperar a Mahatma Gandhi hasta el punto de que éste le suelte un cachete. Hace 37 faltas al borde del área para que los centrales se luzcan, descuida su par, sube mal, centra bien (todo sea dicho) y bueno, el último día estuvo bien. ¿Se acercará el fin del mundo?

Valera: Aun no sé qué ha hecho este tío para jugar en el atléti, de verdad. Dicen que en Murcia jugaba de volante, aquí un iluminao le colocó de lateral y ahí se quedó. No sabe defender, se acula hasta llegar a empujar al portero dentro de su arco y después sus centros rozan el mal gusto.

Cleber: Da dentera verle jugar. Juega a un cansino trote transportando la pelota de un lado a otro, por supuesto termina perdiéndola. Encima el tío va con cara de superior, in-creíble.

Assunçao: Ha perdido respecto al año pasado, hace faltas que antes no cometía. Quizá falta de tono físico o por desesperación producida por sus compañeros. Le pone ganas, que en este equipo cuenta mucho.

RG: Perdió a Aguirre, los demás siguen confiando en él porque hay poco más donde elegir. Si este mostrenco lleva el peso del Atleti se pueden imaginar por qué vamos mal. Incapaz de hilar tres jugadas en un partido, ¿no le querrán en Pamplona por la mitad de lo que costó?

Simao: Se tocó los huevos al principio, brilló con Portugal y se siguió tocando los eggs. El otro día dio el pase del gol, pero poco más. Se pierde por el campo en jugadas absurdas que mueren antes de empezar. Una lástima de jugador, talento tiene pero no le da la gana, da la sensación que se reserva para el Mundial.

Reyes: el mejor jugador de banda, le ha puesto ganas, desborda, da pases inteligentes, ayuda en el medio cuando el encefalograma plano de sus compañeros les imposibilita jugar en profundidad hacia los delanteros. Que siga así.
Jurado: Empezó el año decente, poco a poco ha ido desapareciendo contagiado por sus compañeros. Jugador irregular donde los haya, da un pase decente y algunos le alaban, pero a mí me desespera en fases. Cierto que con lo que hay en plantilla tampoco diría que queda fuera de los 11 mejores, de ahí la tristeza rojiblanca.

Forlán: Renovó por el Atlético pasando a cobrar 5 millones netos, ahora se ha declarado en huelga. Los partidos le dan igual, si le llega el balón o lo pierde o tira desde donde esté. Recriminable absolutamente su actitud, el año pasado corría 5 veces más, independientemente de que resulta ilusorio pensar en 32 goles cada año. De seguir así debería ser vendido en verano.

Kun: Se ha partido la cara por el equipo en cada partido, de hecho lo han notado cuando él no ha estado en el campo. Solo contra todos se estrella, si tuviera un par de socios sería el Kun letal que conocemos. Igual se marcha en verano para que venga 3 ó 4 caraduras, tremendo.
Ir comprando unas estampitas de San Judas Tadeo, patrón de los imposibles, porque esto pinta oscuro. Más si miramos a los que han confeccionado el elenco de estrellas y que ahora a la carrera piensan arreglarlo todo sin romperse la crisma en el intento.

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… De nuevo todo salió mal

El título del post me lo ha sugerido “Neilroger”, la verdad que el partido del sábado fue un puñetero espejismo por el partido en sí, ninguno (Atlético y Sevilla) mereció ganar por ocasiones, y si nos llevamos el gato al agua fue por la diosa fortuna que se alió –sin que sirva de precedente- con nosotros en forma de gol en propia puerta a favor y cabezazo de un tipo de 1.72 metros en el último minuto. Ver para creer.

En ocasiones como ésta, resulta complicado defender a un club, ni aunque se sea el más ferviente y ciego seguidor, grupo en el que no me encuentro. Este equipo es un desastre, una calamidad, un juguete roto en manos de dos imbéciles metidos a gestores deportivos y que no sabrían controlar eficientemente ni la cola de un supermercado. Con estos mimbres, antes de comenzar cualquier competición, estamos condenados al fracaso absoluto.

A partir de ahí podemos pasar a relatar el bochorno semanal, esta vez con un equipo de Segunda División que jugaba con suplentes, porque para ganar al Atlético tampoco hace falta “quemar” a los titulares.

El partido empezó bien, el chavalín Cedric llegaba a línea de fondo un par de veces para meter centros que no fueron rematados, pero el equipo pintaba bien o, al menos, correcto. Sin embargo el peligro se concretó en la portería propia, una mala defensa de Valera permitía que su par entrase sola para ponerla al punto de penalti al delantero, gol. Bravo.

A continuación, Ujfalusi decidió a 60 metros de su portería hacer una entrada canallesca con los tacos por delante a la altura de la cintura, ¡de cárcel! Por supuesto el árbitro le expulsó. El partido se complicaba en exceso.

La puntilla llegó justo después, otra vez por la banda derecha el maravilloso Valera se acula hasta entrar en el área, allí su par vuelve a driblar hacia dentro donde torpemente Cedric mete la pierna cometiendo penalti. Gol y partido acabado.

Quique en ese momento decidió cambiar a Cedric por Antonio López para cerrar con 4 atrás, dejando a Camacho-Cléber en el medio, Jurado enganchando y Reyes con Forlán arriba. En realidad todo sería una auténtica mentira, ninguno de ellos existió, sólo el utrerano le puso algo de intensidad.

Verdaderamente me pregunto qué se ve en determinados jugadores, yo sólo veo una mierda con patas, ese es el caso del brasileño con bigote incipiente, además de torpe me llega a desesperar con su conducción excesiva de balón. Un tipo que se dedica a transportar la pelota hasta perderla merece que le quiten el “carnet de futbolista”, más si se trata de un tipo tan limitado técnicamente como Cleber.

Así termino la primera parte, entre bostezos. La segunda fue aun peor, una mezcla de impotencia, dolor y tragedia que acabó de desangrar al Atlético. Los pseudo-profesionales que visten su camiseta ni tan siquiera estuvieron cerca de marcar un gol, ¡perdiendo 2-0!

Al final marcó el Recre el tercero, que sentencia definitivamente la eliminatoria. Dirá el acta que Forlán estuvo allí, en realidad se quedó en Madrid porque por el campo no se le vio. Indignante su caso, que le vendan, que le convenzan para que juegue con GANAS o que le metan dos hostias, pero por Dios, ¡¡¡¡¡hagan algo!!!!!

Para finalizar el post querría agradecer a la plantilla del Atlético de Madrid y a su junta directiva que el 6 de Enero hayan quitado toda posibilidad y ganas de luchar por algún objetivo medianamente interesante, sé que para ellos la permanencia supone todo un reto, de verdad MUCHAS GRACIAS. Si para esto va a quedar el club, que por favor lo digan y nos ahorramos esperpentos como el de hoy, ya no solo por el resultado (por si alguien no lo vio) sino por el bochornoso (no)juego.

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…Al fin algo salió bien

Tengo que reconocerlo, esta crónica cambia el color que no la forma con el gol de Antonio López en el último suspiro. Los tres puntos sirven para capear el temporal, pero lo que se vio sobre el terreno de juego pinta mal. El título iba a ser “Oda a la impotencia” y de verdad que así fue, tanto en el campo como en la grada (seguro que más de uno hubiese zarandeado a lo Luis Aragonés a algún rojiblanco).

En esta pseudo-realidad que envuelve al equipo todo era extrañísimo, por primera vez esta temporada (y creo que desde su llegada), Maxi quedaba fuera de la convocatoria por decisión técnica, Pablo correría la misma suerte. El Kun seguía lesionado alimentando rumores sobre una posible salida en este mercado invernal. Por el contrario veíamos a un canterano, Ibrahim, en punta, a otro en el banquillo (Cedric), a un inédito Cabrera cubriendo la baja de Pablo, a la mascota Pernía…

En la primera parte fue todo tan intrascendente que no recuerdo grandes ocasiones para uno o para otro, un par de veces el tembleque se apoderaba de nuestros cuerpos al ver a Negredo en el área junto al par de zopencos de Valera y Perea, en una de ellas recuerdo ver el balón casi flotar mientras todos miran, ¡ay madre! No obstante luego era falsa alarma.

Hasta que llegó el minuto 43, un corner botado desde la parte izquierda del ataque sevillista llegaba al segundo palo, donde Renato ¡sin saltar! remata ante la asfixiante presión de un Valera impresionante. El balón coge una parábola y se cuela dentro. También ayudó un Asenjo candidato al premio ‘portero de escayola’ del mes de Enero, pudo hacer algo… como por ejemplo levantar las manos.

Ahí murió la primera parte, un período que nos dejó a un voluntarioso Ibra esforzado en darla al primer toque para descargar el juego, destacó entre el montón de estiércol. Reyes bastante bien, sin quemarle el balón en los pies y pidiéndola constantemente, cada partido me gana un poco.

En ese punto creí que el partido había cogido un cariz que nada beneficiaba nuestros intereses, me costaba imaginarme una reacción que nos llevase a empatar el partido. Ni te digo remontarlo. Estaba equivocado.

El Sevilla decidió salir a lo Atlético, y el propio local se esforzó por ponerle un poco de coraje al asunto, puedes morir pero coño, al menos pelea hasta dejar la última gota de sangre sobre el campo. Con profundidad desde las bandas y un Ibra, que como dije antes hacía de pivote abriendo el juego, consiguieron arrinconar a los andaluces hasta el punto que en un balón al desmarque de Forlán, que controla horriblemente, pero mete la puntera en el último suspiro para rechazar Palop el balón hacia la frontal, donde impacta en un Dragutinovic que llegaba a la jugada con tal fortuna que el balón acaba en el fondo de la mallas. ¿Podría haber sido de otra forma? Ya les aseguro yo que no.

Para muestra un botón, Simao roba una pelota que merodeaba por tres cuartos de cancha, se “hace la picha un lío” perdiéndola en última instancia, no obstante, como los tres cenutrios zagueros sevillistas habían visto al “uru” desmarcado, le pasan el balón. “Gol” dirá el lector que haya pasado del partido como de ver toda la filmografía de Enrique Cerezo, pues se equivoca nuestro querido y nunca bien ponderado lector. El rubio, ni la sombra del año pasado, controló el balón para colocarlo fuera. En este tipo de ocasiones hay dos formas de actuar, la primera es meter gol y la segunda consiste en que el portero haga una soberbia parada, NUNCA vale la tercera que es tirarla a Parla.

Continuemos, en esos momentos el Atlético parecía que se haría con el mando en el marcador tarde o temprano. Jiménez debió ver falta de mordiente y actuó con rapidez colocando a Adriano, a partir de ahora el “sucio comediante”, en el lateral por Squilaci (central). A todo esto nosotros seguíamos controlando el partido hasta que en uno de esos ataques de entrenador tan gratuitos como dañinos, a Quique se le enciende la bombilla decidiendo retirar del campo a Reyes -el mejor del partido hasta entonces, yendo al medio a sacar la jugada cuando el mendrugo de Tajonar y Assunçao veían las jugadas codificadas- por un Jurado que unos días funciona y otros le estrellarías toda la vajilla en la cabeza.

Unos dirán que el cambio fue bueno por el resultado final, para mí pésimo. Una muestra fueron los pitos a Quique interrumpidos por una sonora ovación al utrerano. En Telemadrid Schuster veía bien el cambio porque el gaditano ocupa la ¿¡misma demarcación!? con la diferencia de partir fresco, realmente se colocó en banda, un sitio que para nada saca lo mejor de él.

Pero en los siguientes minutos el partido giró radicalmente, Jiménez apostó por Koné (delantero) por Romaric quemando todas sus naves, apuesta que dejó en pelotas un impresentable Duscher que en 5 minutos vio 2 amarillas, la segunda pudiera ser de roja directa al entrar con los tacos por delante a Valera. En ese momento no tuvo otra opción que recular sacando del terreno a Negredo e introduciendo al único mediocentro de su banquillo, Lolo. La consigna: perder todo el tiempo del mundo para mantener el empate y, si se puede, marcar en una jugada de estrategia.

Sus jugadores entendieron el guión a la perfección, el sucio comediante fingió que le habían partido la rodilla para perder todo el tiempo posible, al ver llegar a los camilleros se puso de pie para seguir en el campo. Undiano a la banda… salió corriendo y pidió rápidamente ingresar en el terreno de juego. Desde aquí hago un llamamiento a los árbitros, este tipo de jugadas tan escandalosas directamente castigarlas con la expulsión, ¿de qué sirve abogar por un ‘fair play’ si luego permitimos este tipo de comportamientos? Hago otro llamamiento a los rivales del Sevilla, al sucio comediante darle codazos en la boca del estómago, de paso a la que se encoja hacia delante rematarle a la altura de las vértebras dorsales. Si se queja, que lo haga por algo.

Seguimos, Quique seguía enfrascado en cómo conseguir voltear el marcador, de ahí que decidiese aumentar la velocidad del centro del campo sacando al hiperactivo Cleber Santana, todo nervio. El sacrificado es lo de menos, aunque fue el brillante centrocampista navarro. Recuerdo antes de los últimos minutos una entrada de Jurado por banda que remata sin fuerza en un cómico intento por marcar, este chico no sé dónde se dejó la potencia.

Al fin llegamos a los minutos de la risa, del temblor de piernas, al del drama de cuarta protagonizado por actores de quinta. Pensé que nos ganarían, al borde del área ayudaron a sembrar el pánico. Asenjo estuvo bien en esas ocasiones, todo hay que decirlo. Y el fútbol a veces tiene estas cosas, con el Calderón apremiando a los suyos para que se lanzaran al ataque al quedar 1 minuto llegó un balón a Jurado que fue empujado en la esquina del área, el partido moriría sí o sí allí. Simao, con cara de concentración botó la falta con precisión al primer palo donde sin oposición Antoñito cabecearía a la red, bendita red. Al fin algo salió bien.